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Web multiidioma en castellano y catalán: cómo hacerlo bien

Actualizado: Lectura: 7 minutos

Dos esculturas enfrentadas, una de mármol y otra de oro, unidas por un arco sobre piedra oscura

Una web bien hecha en castellano y catalán necesita una dirección propia para cada idioma (por ejemplo, / y /ca/), las etiquetas hreflang que conectan cada página con su traducción, textos traducidos con criterio (no solo automáticos) y un selector de idioma que lleve a la misma página en el otro idioma. Si falta alguna de esas piezas, Google puede mostrar el idioma equivocado o tratar tus páginas como duplicadas.

Para un negocio de Tarragona, de Cataluña en general, tiene todo el sentido: parte de tus clientes busca en catalán y otra parte en castellano, y quieres llegar a ambas sin duplicar esfuerzo ni confundir a los buscadores.

¿Merece la pena una web bilingüe?

Sí, si tu público usa los dos idiomas. Ventajas:

  • Llegas a más gente que busca en catalán, con menos competencia en muchos sectores.
  • Generas confianza: mucha gente prefiere tratar con un negocio que le habla en su idioma.
  • Ganas posiciones en dos conjuntos de búsquedas en lugar de uno.

El coste es real: dos versiones que mantener y actualizar. Antes de empezar, decide si vas a traducir todo o solo las páginas clave, y quién mantendrá ambas.

1. Una URL distinta para cada idioma

La forma más clara es dar a cada idioma su propio espacio:

  • Castellano: tuweb.es/servicios/
  • Catalán: tuweb.es/ca/serveis/

Es la opción más sencilla de gestionar y la que mejor entienden los buscadores. Comparación rápida:

Opción Ejemplo ¿Recomendada?
Carpeta por idioma tuweb.es/ca/serveis/ Sí: clara y fácil de mantener
Parámetro tuweb.es/servicios/?lang=ca Funciona, pero es menos clara y más frágil
Solo JavaScript o cookie La misma URL cambia de idioma No: Google no puede rastrear lo que no tiene URL propia

Traduce también el texto de la URL (/servicios/ y /serveis/). Es una pequeña señal de calidad y hace las direcciones más legibles para quien las lee.

2. Hreflang: el chivato que conecta las traducciones

El atributo hreflang dice a Google qué página es la equivalente en cada idioma, para que muestre a cada persona la versión adecuada. En cada página va así:

  • Una referencia a sí misma (es).
  • Una referencia a su traducción (ca).
  • Opcionalmente, una versión de reserva x-default para quien no encaje en ningún idioma.
Esquema hreflang: la página en castellano y la catalana se apuntan entre sí, con x-default como versión de reservaCastellanotuweb.es/servicios/y a sí misma (es)Catalàtuweb.es/ca/serveis/i a ella mateixa (ca)hreflang="ca"hreflang="es"x-defaultversión de reserva
Cada página apunta a su traducción y a sí misma.

Los errores más comunes:

  • Las referencias no son recíprocas. Si la página en castellano apunta a la catalana, la catalana debe apuntar a la castellana.
  • Códigos incorrectos. El catalán es ca, no cat.
  • Apuntar a páginas que no existen o redirigen.
  • Olvidar la página en sí misma.

Se pueden indicar en las etiquetas del <head>, en las cabeceras HTTP o en el mapa del sitio (sitemap). Elige un solo método y mantenlo coherente. Si quieres profundizar en el SEO de tu web, también te interesa SEO vs GEO: cómo posicionar tu negocio en la era de la IA.

3. Traducir bien, no solo traducir

La traducción automática sirve de borrador, pero no como resultado final:

  • Suena artificial y resta credibilidad.
  • Se pierden los matices del sector y del lugar (cómo lo dice la gente de aquí).
  • Puede introducir errores en nombres, precios o términos legales.

Cuida además lo que casi siempre se olvida:

  • Título y descripción de cada página (lo que aparece en Google).
  • Textos alternativos de las imágenes.
  • Formularios, botones y mensajes de error.
  • Páginas legales y cookies, también en ambos idiomas.
  • Datos estructurados y la etiqueta lang del documento (<html lang="ca">).

4. El selector de idioma

Reglas simples:

  • Que lleve a la misma página en el otro idioma, no a la portada. Si esa página no existe en catalán, es mejor no mostrar el enlace que llevar a un callejón sin salida.
  • Que esté en un sitio visible y tenga el nombre del idioma en su propio idioma (Català, Castellano).
  • No redirijas automáticamente según el idioma del navegador. Impide que Google rastree todas las versiones y molesta a quien quiere ver la otra. Es mejor sugerirlo con un aviso discreto.

5. Errores frecuentes que perjudican al SEO

  • Traducir solo la portada y dejar el resto a medias.
  • Mezclar idiomas en la misma página.
  • Copiar la web entera con un plugin de traducción automática y publicarla sin revisar.
  • Dejar una versión desactualizada: contenidos y precios distintos según el idioma.
  • Olvidar las dos versiones en el mapa del sitio.
  • No medir cada idioma por separado en Search Console.

6. Mantenimiento: lo que pasa después de publicar

Una web bilingüe exige disciplina: cada cambio en una versión debe reflejarse en la otra. Define de antemano cómo se actualizan los contenidos y quién traduce. Esa organización encaja con el mantenimiento web, y conviene pensarlo al elegir la tecnología de la web, porque unas herramientas gestionan los idiomas mejor que otras.

Conclusión

Una web bilingüe bien hecha se apoya en tres pilares: URLs separadas, hreflang bien configurado y traducciones cuidadas. Es una inversión que da ventaja en un mercado como el catalán, donde pocos negocios lo hacen bien.

En Find The Gap desarrollamos webs en castellano y catalán, con la estructura técnica pensada desde el principio. Mira nuestro servicio de desarrollo web a medida o cuéntanos tu proyecto.

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